
El
director general de Altos Hornos de México (AHMSA), Luis Zamudio, confirmó el
colapso de la Planta Coquizadora 1 debido a la falta de gas liposoluble para
mantener la temperatura necesaria en los hornos. Aunque el diagnóstico oficial
expuesto por especialistas en coquización es preocupante, el área de ingeniería
ha propuesto un plan para la reactivación de la planta, aunque advierten que
implicará una fuerte inversión y un plazo mínimo de ocho meses.
El
informe presentado a la administración de AHMSA señala que las paredes de los
hornos de las baterías 2 y 3 han descendido a 650 grados centígrados, lo que
impide la auto ignición en las cámaras de combustión debido al alto riesgo de
explosión al no alcanzar la temperatura adecuada. Además, se reportan daños
irreversibles en la masa refractaria.
El
bloqueo de los accesos a la empresa ha afectado aún más la situación,
dificultando la posibilidad de reunir el dinero necesario para el pago de los
salarios atrasados, aunque sean parciales. Ante esta situación, los técnicos
especialistas han recomendado dejar que los hornos se enfríen lentamente, sin
entrada de aire, para minimizar los daños en el refractario.
Una
vez que los hornos estén completamente fríos, se llevará a cabo una inspección
detallada de cada una de las paredes para evaluar los daños y determinar si
pueden ser recuperadas. Para esta tarea, se requerirá la intervención de
especialistas en trabajos de reparación. En caso de que las condiciones sean
favorables, el área de mantenimiento y operación ha propuesto iniciar con la
reparación del bloque 6 y finalizar la construcción del bloque 5.
Posteriormente, se evaluarán las condiciones de los bloques 3 y 4 para
determinar si también pueden ser recuperados, aclarando que estos hornos ya
estaban programados para ser reparados en sus cabeceras.
Sin
embargo, el plazo estimado para tener en operación los bloques 5 y 6 no es
menor a 8 meses, según destaca el área de mantenimiento y operación del
departamento.
En
medio de la crisis y el malestar entre los trabajadores por los salarios y
prestaciones adeudadas, el director general de AHMSA, Luis Zamudio, se
entrevistó con obreros que mantenían tomada la siderúrgica en señal de
protesta. Durante la conversación, Zamudio expresó su preocupación y compromiso
para resolver la situación: "Que no se nos vaya a caer la coqui, bueno, ya
se nos cayó, yo trabajé en la coqui pero podemos echarla a jalar por tablas
para que no vaya a ocurrir una explosión", les dijo.
El
colapso de la Coquizadora representa un desafío considerable para AHMSA, y la
empresa deberá tomar decisiones estratégicas con miras a la recuperación y
reactivación de la planta. La seguridad y la planificación serán fundamentales
en este proceso, que requerirá una inversión significativa y un enfoque
meticuloso para garantizar el buen funcionamiento y evitar futuros incidentes.