Despidos sorpresivos: Trabajadores del Hospital General de Torreón son despedidos verbalmente tras denuncia colectiva.
En medio de una denuncia colectiva presentada el
6 de junio ante la Fiscalía de Coahuila por suplantación de identidad, robo
agravado y presunto fraude, cuatro empleados del Hospital General de Torreón,
pertenecientes a la Secretaría de Salud del estado, fueron despedidos esta
semana de forma verbal. Estos trabajadores tenían contratos eventuales y
recibían su salario a través de cheques, dependiendo directamente de la
Secretaría de Finanzas estatal.
Juan de Dios Orona Esquivel, Celia Cecilia
Hernández de la Fuente y Betsaida Basurto Pineda, quienes se desempeñaban como
enfermeros generales en el Centro Oncológico, así como Aziel Enrique Medina
Moreira, jefe del departamento de Ingeniería Biomédica, fueron los afectados
por esta medida. Todos ellos tenían más de dos años de experiencia laboral.
El día de ayer, los empleados se presentaron en
la Jurisdicción Sanitaria No. 6 para cobrar el cheque correspondiente a la
segunda quincena de junio. Sin embargo, se les informó que ese sería su último
pago y que no debían regresar a trabajar. No se les entregó ningún documento
oficial por parte de la Secretaría de Finanzas de Saltillo que indicara la
finalización de su relación laboral.
Juan de Dios expresó sentirlo como un acto de
represalia, ya que ellos fueron los que presentaron la denuncia. Al realizar su
Declaración Anual ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT),
descubrieron irregularidades en sus recibos de nómina. La denuncia fue
realizada por un grupo de cinco personas.
Los montos irregulares en los recibos ascienden a
un total de 197,838.01 pesos, correspondientes a aguinaldo, prima vacacional y
estímulos por antigüedad. Estos pagos nunca fueron recibidos por los
trabajadores.
El grupo de empleados afirma que, mientras no
reciban un documento oficial notificando su despido, seguirán asistiendo a trabajar,
incluso si se les niega la firma de asistencia.
Tras el despido verbal, Aziel todavía recibió
asignaciones laborales en el hospital, mientras que Betsaida y Celia fueron
requeridas para capacitar al nuevo personal del Centro Oncológico durante unas "dos
horas". Estas empleadas aseguran que a ellas les tomó meses adquirir los
conocimientos necesarios, ya que se deben cumplir ciertos estándares de
seguridad y calidad en la atención a los pacientes de oncología, quienes solían
ser atendidos por cinco personas diariamente.
"Esto ya se veía venir, sin duda son
represalias por parte de todas las autoridades. Nos sentimos enojados porque
estamos siendo víctimas de una gran injusticia. Mi jefa me pidió que capacitara
a todos mis compañeros y ya sabía que me iban a despedir. Atender a un paciente
oncológico requiere una gran responsabilidad", señaló Celia Cecilia.
Betsaida comentó: "Nos costó trabajo viajar
a Saltillo para capacitarnos. El Centro Oncológico se abrió prácticamente desde
cero, y de repente nos piden capacitar a personal nuevo, pero nos han dado la
espalda".
Aunque no está incluida en la denuncia colectiva,
Miriam Midory Solórzano Girón afirmó que también presentó una demanda. Aunque
aún no ha sido despedida del área de Tococirugía, mencionó que "si mañana
me despiden, será por represalias, ya que eso es lo que ha ocurrido con mis
compañeros. No es justo".
Las irregularidades en los recibos de nómina de
Miriam ascienden a poco más de 24,000 pesos. Denuncia Los empleados acudieron el mes pasado al
Ministerio Público para presentar una denuncia formal.
Los delitos denunciados incluyen amenazas, suplantación
de identidad, robo agravado, retención de bienes ajenos, fraude y
administración fraudulenta.
El personal de salud solicita que se investigue
el caso y que se ejerza la acción penal correspondiente contra el titular de la
Jurisdicción Sanitaria No. 6 y otras dos personas que forman parte de su equipo
de trabajo.