Acto sacrílego en parroquia de Frontera: Comunidad católica consternada por robo y profanación en Nuestra Señora de los Dolores.
La
comunidad católica de Frontera se encuentra consternada y con profundo dolor
tras el deplorable suceso ocurrido en la parroquia de Nuestra Señora de los
Dolores. Durante la madrugada de este viernes, desconocidos ingresaron a la
iglesia, perpetrando un robo y cometiendo un acto sacrílego que ha indignado a
la Diócesis de Saltillo.
Según
informó la Diócesis, los delincuentes sustrajeron la ofrenda económica que se
encontraba en una alcancía, así como una parte del equipo de sonido. Sin
embargo, lo más alarmante y doloroso es que profanaron el Sagrario y se
llevaron la Sagrada Eucaristía, la cual fue arrojada al suelo y pisoteada sin
ningún respeto.
La
parroquia afectada se ubica en la colonia Occidental, entre las calles
Occidental y Cuauhtémoc, en el municipio de Frontera, Coahuila. Ante este
terrible hecho, el obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García,
ha declarado que se trata de una vejación al lugar sagrado y un sacrilegio
contra las Sagradas Especies Eucarísticas.
En
virtud del canon 1211 del Código de Derecho Canónico, el obispo ha señalado que
aquellos responsables de esta atrocidad, en caso de ser católicos, han cometido
un delito contra los sacramentos y han incurrido en la excomunión Latae
Sententiae, de acuerdo con el canon 1382 §1 – CIC 2021 / canon 1367 – CIC 1983.
Estos hechos serán comunicados al Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
El
canon 1211 también establece que, en los lugares sagrados que han sido vejados,
no se puede ejercer el culto hasta que se repare la ofensa mediante un rito
penitencial según los libros litúrgicos. Para llevar a cabo este acto de
reparación, se ha designado al reverendo Don Néstor Daniel Martínez Sánchez.
Ante
la gravedad de esta falta cometida contra Jesucristo, el obispo hace un llamado
a todos los fieles a unirse en oración, realizar actos de desagravio y promover
el amor hacia la Eucaristía. Asimismo, insta a los fieles y, especialmente, a
los párrocos a velar por la seguridad de los lugares sagrados con extrema
diligencia.
Este
repudiable acto de profanación y robo ha generado una profunda conmoción en la
comunidad religiosa de Frontera. La Diócesis de Saltillo espera que las
autoridades competentes realicen las investigaciones correspondientes para
esclarecer este hecho y brindar justicia a los responsables. En momentos como
este, es fundamental reafirmar los valores de respeto, fe y solidaridad,
fortaleciendo así el compromiso de preservar la sacralidad de nuestros templos
y la integridad de nuestra fe.