
MONCLOVA,
COAH. La reciente clausura de la coquizadora 1 de Altos Hornos de México
(AHMSA) ha dejado una profunda huella en la ciudad de Monclova, afectando
directamente a miles de obreros y sus familias. Ante esta situación, el alcalde
Mario Dávila Delgado expresó su preocupación por el distanciamiento entre la
empresa y el Gobierno Federal, y abogó por un posible acuerdo que mitigue los
efectos adversos sobre la comunidad obrera.
El
edil manifestó su esperanza de que exista un acercamiento entre ambas partes,
AHMSA y el Gobierno Federal, y que se puedan sentar en la mesa de diálogo para
encontrar una solución que reduzca al mínimo las consecuencias de la clausura
de la coquizadora 1. Especialmente, Dávila Delgado hizo un llamado a los
obreros y sindicatos para que también sean parte de este proceso de negociación
y se les tenga en cuenta en la búsqueda de alternativas.
Consciente
de la gravedad de la situación, el alcalde viajó a la Ciudad de México para
gestionar apoyos y buscar soluciones a la crisis que atraviesa la región. Sin
embargo, hasta el momento, no ha recibido respuestas satisfactorias ni de la
cámara de diputados y senadores ni de las diferentes secretarías del Gobierno
Federal a las que se han acercado en busca de respaldo.
"Sigo
haciendo gestiones, sin embargo, no ha habido una respuesta positiva que alivie
la situación. En Palacio Nacional y en las secretarías a las que hemos acudido,
aún no hemos recibido el apoyo que necesitamos", afirmó el alcalde.
En
el contexto actual, el ayuntamiento de Monclova enfrenta limitaciones
financieras que dificultan el poder brindar un apoyo directo a los miles de
trabajadores afectados. Asimismo, el cierre de la coquizadora 1 también ha
impactado en la generación de empleo en la ciudad, y se estima que se requerirá
un periodo de dos a tres años para recuperar la cantidad de miles de empleos
perdidos a raíz de la situación de AHMSA.
La
comunidad de Monclova está en vilo ante la incertidumbre que ha dejado esta
coyuntura. Los trabajadores y sus familias esperan que las partes involucradas
encuentren un terreno común y trabajen juntas para superar este difícil
momento. Mientras tanto, el alcalde Mario Dávila Delgado continuará su lucha
por conseguir el apoyo necesario y buscar soluciones que mitiguen el impacto de
la clausura de la coquizadora 1 en la vida de tantas personas en la región.