Por: Dario Celis
LE
PLATICABA LA semana pasada de la demanda que Altos Hornos de México (AHMSA)
inició contra su auditor externo, Deloitte. Lo acusa de desconocer sus propios
estados financieros y de renunciar a sus funciones por las que fueron
contratados en octubre de 2018.
El
caso ya se desahoga en el Juzgado 70 de la Civil de la CDMX, en el que las
huestes de Alonso Ancira le exigen la declaración y el reconocimiento judicial
de incumplimiento del contrato de servicios profesionales.
Deloitte,
que comanda aquí Francisco Pérez Cisneros, viene arrastrando una serie de
expedientes controversiales, pues es y ha sido auditor externo de grupos que, o
quebraron por malos manejos financieros, o están en esa ruta.
Apunte
Crédito Real de Ángel Romanos, AlphaCredit de Augusto Álvarez y José Luis
Orozco, Pinfra de David Peñaloza, Homex de Eustaquio de Nicolás y OHL en
tiempos de José Andrés de Oteyza, entre otros.
En el
caso de AHMSA se tuvieron asignados varios socios de Deloitte como responsables
de la cuenta en el transcurso de los años. De los primeros apunte a Ernesto
Cruz.
Este
ejecutivo fue muy “cooperativo” con la administración de Ancira, al grado que
cuando se retiró de la firma se independizó en su empresa Jaroc y se le
siguieron asignando trabajos especiales.
El
siguiente socio fue Roberto Benavides, a quien le tocó lidiar fuertemente con
Ancira, ya que se le pedía constantemente “ajustar” cifras y que los dictámenes
de estados financieros salieran sin salvedad.
Situaciones
como meter como activos tiraderos de chatarra que existían de la empresa por
más de 40 años para mejorar los Ebitdas, o por lo contrario, decrementar
utilidades para no pagar tantos impuestos y reducir el PTU.
Fue
justamente en esa época cuando el gobierno de Andrés Manuel López Obrador
empezó a investigar la relación entre AHMSA, Odebrecht y Pemex y el papel de
Emilio Lozoya Austin, en el que saldría a relucir el maquillaje de las cifras
de Deloitte.
El
último socio asignado a AHMSA fue Carlos López, quien también fue duramente
presionado para que manejara “a modo” el Comité de Auditoría en cada junta
trimestral de Consejo, manipulara información financiera y no acatara las
instrucciones para tener estados y proyecciones financieras acordes con la
venta de la acerera que resultara en beneficio de sus accionistas.
Dentro
de las muchas cosas que Deloitte conoció, fueron los “contratos especiales” que
se manejaban al interior del Grupo Acerero del Norte, controladora de AHMSA,
Minosa y Micare.
Al
final Deloitte se retiró en enero de 2020 como auditor externo de AHMSA por
todas las situaciones irregulares encontradas en los últimos años, manifestando
la pérdida de la confianza.
Por
esa misma razón el equipo de la auditora que preside globalmente Punit Renjen
informó a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y a la Bolsa Mexicana de
Valores evitar confiar en su informe anual de auditoría 2018, emitido en abril
de 2019, revocando su consentimiento para incluirlo en el reporte anual AHMSA
2018.
Y
atrás vienen muchas empresas y emisoras más en circunstancias parecidas, un
tsunami que los laxos reguladores dejaron crecer desde los gobierno de Felipe
Calderón y Enrique Peña Nieto.